jueves, 11 de diciembre de 2008

Duro más y mucho más

Una odiosamente insomne noche del 11 de Diciembre de 2008.

Queridos.. ahmmm lo que sean,
Debido a una falla en el sistema, los procesos encargados de que yo mantenga los ojos cerrados, boca callada y manos lejos de la computadora se encunatran suspendidos, lamentamos la molestia que esto les ocasiona.

Atte. La agotada mente de A... Nanurca

Estaba haciendo un test de personalidad... ¿así o más aburrida? que me causó mucha gracia, si quieren intenten el suyo, se trata de dibujar un cochinito el cuál revelará (supuestamente) rasgos de tu personalidad.
Este es mi puerquito (no se burlen demasiado ¿ok? es muy difícil dibujar con el mouse.


Yésta es la supuesta interpretación:
Aquí pueden intentar dibujar su propio cochinito

Club de insomnes

No puedo dormir, no puedo dormir, no puedo dormir.

Un día en el centro

Este es un extraño momento, cada que voy al centro de la ciudad (sí, si me refiero al centro de Nanurcalandia) regreso con un inmenso deseo de escribir los sucesos aquí.
Para empezar estoy escribiendo mientras suena en mi reproductor "Raindrops keep falling on my head"

¿Qué dices?...¿Que por qué escucho eso? ¡Ah! pues porque yo me quedé en los tiempos en los que los vendedores ambulantes del metro sólos e dedicaban a gritonearte unas cuantas canciones...
Pero ¡oh sorpresa! ahora han tomado cursos de ventas y negociación de una manera tan formidable que terminé comprando un disco no muy legal que digamos... en fin.

También compré un trapito para limpiar plata, una paleta de maracuyá, una pulsera y... creo que ya.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Recuerdo...

Recuerdo perfectamente la primera vez que se iba a acabar el mundo.
Yo tenía 5 años y mi hermano y yo acabábamos de romper las carísimas águilas de cerámica que decoraban (o como yo lo veía estorbaban) la mesa de centro de la sala. Recuerdo muchas lágrimas y nada más.

Recuerdo la segunda vez en la que se iba a acabar el mundo.
Yo tenía 7 años y me negué a ayudar a mi mamá a limpiar la sala. Recuerdo muchas lágrimas, y un gran castigo: no más televisión. y un remordimiento de dos días.

Recuerdo la tercera vez que se iba a acabar el mundo.
Acontecía la firma de boletas en el segundo año de secundaria y ahí estaban: dos números seis en la boleta. Recuerdo lágrimas, un gran castigo y el remordimiento de una semana.

Esta es la cuarta vez que se va a acabar el mundo. Ya lloré bastante, esta ocasión no habrá castigos, el remordimiento duró unos instantes, aunque esta vez no sé si se si la tristeza se vaya...
martes, 2 de diciembre de 2008

Super, super...

¡Uff! Vaya que tenía olvidados estos rumbos, por razones que no vienen al caso no he estado de ánimo para dejar un poquito de mi en este espacio, talvez será porque ya he perdido tantas cosas estos últimos días que si dejo algo de mi, desapareceré.

Pero bueno no andamos por aquí para estar con tristezas. Aunque debería de estar estudiando para mi examen de estadística no podía evitar pasar para dejar testimonio en este inmenso mundo internauta de que he descubierto en mi un super poder.
No, no, no estoy consumiendo drogas ni se me botó la canica, los que me conocen saben que siempre tengo las manos más que heladas... Obvio la gente salta cuando la toco, y eso me ¡¡¡hiper archi requete recontra choca!!! (O al menos esto sucedía hasta ahora).
Esta semana en uno de esos momentos de ocio pensaba en cual sería mi super poder si yo fuera una heroína, y ¡oh sorpresa! descubrí que esta característica (que tanto me había chocado siempre) sería el toque perfecto para un personaje... ¡Super nanurca al rescate! Jajaja bueno tendré que trabajar en el nombre...

Ahora sólo me queda pensar en mi disfraz y el/la villan@ en contra de quien lucho.
Bueno y ya aprovechando la entrada... Nanurca está de vuelta en el relojito del universo =)
domingo, 16 de noviembre de 2008

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.

Vaya que los poemas pueden ser calificados de cursis, clichés, anticuados, desgastados, ajenos, rebuscados y de mil y un cosas más.
Yo misma he pensado esto, y si bien es cierto que es fácil dedicarlos a alguien y apropiarnos de ellos de alguna manera, es igualmente fácil corromperlos.
Siempre me he sentido incómoda ante la mayoría de los poemas, sin embargo hay cierta belleza que resulta innegable.
Tengo una tremenda fijación con este poema y este video en particular. La voz, la música, todo me parece realmente bello.

Curiosamente no me sucedió lo mismo cuando lo escuché en la voz del autor

Y finalmente aunque respeto muchas formas de expresión, esto me parece una crueldad hacia las palabras.
martes, 11 de noviembre de 2008

Expresivos virtuales anónimos A.C.

Últimamente no he escrito como acostumbro, simplemente porque no he estado anímicamente con ganas de hacer muchas cosas.

Pero bueno hoy estoy aquí porque simplemente no me bastaba con reírme yo solita y es que cada vez me descubro con mayor frecuencia haciendo lo siguiente.

Cada que estoy hablando por teléfono cuando digo "baiiiii" me he descubierto moviendo mi mano como si la persona pudiera ver mi saludo físicamente. ¡Pero eso no es todo! cuando escribo por messenger ¡hago cada una de las caras de los emoticons que envío! Tengo tal adicción a esos monitos tan simpáticos que a veces ya no sé si los pongo porque hago la expresión que ilustran, o al revés yo pongo esa cara al ver el emoticon.

Pero esto sólo sucede cuando estoy sola... ¿A caso será un síndrome de la era moderna? ¿A alguien más le pasa? ¿Debería de comenzar un grupo de apoyo? Expresivos virtuales anónimos A.C. un asociación sin fines de lucro... "Hola mi nombre es Chuchita y yo... yo hago las caras de los monitos de messenger"